Gran parte del valor de una empresa reside en la mente de sus personas. En una adquisición, una venta o un carve-out, justo ese conocimiento corre el riesgo de marcharse. Lo aseguramos a lo largo de la transición y protegemos así el verdadero valor de la transacción.
En cada transacción se examinan con cuidado los balances, los contratos y los sistemas. El conocimiento de las personas, que en realidad mantiene la actividad en marcha, no aparece en ningún balance. Precisamente en la incertidumbre de una transacción es grande el riesgo de que las personas clave se marchen y con ellas desaparezca conocimiento decisivo.
Lo que queda es una empresa comprada sobre el papel, pero cuya capacidad de funcionar dependía de personas concretas que ahora faltan.
Especialmente delicado es el carve-out, en el que se separa una línea de negocio. Aquí el conocimiento compartido depende a menudo de personas que permanecen en la empresa cedente. Sin una protección dirigida, la unidad segregada arranca con lagunas. El procedimiento se vincula estrechamente con la planificación de la sucesión y la gestión del conocimiento.
Aseguremos el conocimiento crítico antes de que se vaya con las personas. Empiece con una primera conversación gratuita.
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